(Entrevista a Leopoldo Abadia. ABC 1 de mayo de 2012)
Este bloguero, escritor y profesor jubilado del IESE de la Universidad de Navarra predijo la crisis antes que nadie, y augura ajustes aún mucho más fuertes en 2012.
LEOPOLDO ABADIA: "VAMOS BIEN PERO HAY QUE APRETAR MAS".
Cifra récord de paro con 5.639.5000 personas desempleadas en España; nueva rebaja de Standard & Poor a la deuda española hasta situarla en una dolorosa «BBB+»; subidón de la prima de riesgo, tras la mala nota de la agencia de calificación... Días después de otra semana negra para la economía española, Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933) prefiere no mirar atrás para concentrarse en el mar de incertidumbres que se abre ante el Gobierno de Mariano Rajoy, «que debe seguir con paso firme por el camino emprendido», asegura. Cuatro millones de visitas en su blog y 22 ediciones de «La crisis Ninja» corroboran el poder de convocatoria de sus esclarecedores pronósticos.
—España es uno de los países de la UE con mayor número de licenciados universitarios, según la OCDE. ¿Qué porcentaje de la población diría que sabe lo que es la prima de riesgo?
—¡Uy, poquísimos! Hace unos días, en una boda en
Marbella, dos empresarios de 60 años me pidieron que les explicara exactamente
lo que era... Pero no me extraña, y te pongo un ejemplo sacado de un libro de
texto de Secundaria: «Las economías de aglomeración se ponderan con las economías
de descongestión». ¡Eso no lo entiende ni el que lo ha escrito!
—¿Y el Gobierno? ¿Cree que está acertando con su
estrategia de comunicación en momentos tan críticos?
—¡No, no!, lo está haciendo francamente mal en ese
aspecto. Y eso que en líneas generales está acertando, pero es que el camino es
durísimo... La gente necesita que se le explique de forma clara las medidas que
se están tomando, por qué y para qué. Si me preguntaran a mi, como soy muy
exagerado optaría por no dejar hablar a ningún ministro y que hubiera un único
interlocutor: el presidente. Al menos una vez cada quince días, debería
explicar a los ciudadanos en televisión cómo van las cosas, creo que eso nos
tranquilizaría mucho a todos y serviría para formar criterio.
—Predijo la crisis económica mucho antes de que nos
viéramos asfixiados por ella, incluso cuando Rodríguez-Zapatero la obviaba en
pos de términos más amables. ¿Puede ahora predecir su final?
—Me temo que no puedo. Pero sí puedo hacer otras
predicciones... sabiendo que casi siempre me equivoco. Mi primera profecía es
que no tardará en anunciarse una reforma financiera mucho más agresiva que la
hecha hasta ahora. Estamos en el buen camino, pero que nadie se engañe: el
recorrido va a ser largo y doloroso. En estos momentos, las únicas que pueden
sacarnos adelante son las empresas, y lo digo pensando en la cifra espeluznante
de parados, el dato que a mi realmente me preocupa. Según la última Encuesta de
Población Activa, asciende a 5.639.500 personas. Por tanto, todo lo que haga el
Gobierno para conseguir que las empresas «normalitas» obtengan los créditos
«normalitos» que hoy no tienen, y esto les permita a su vez contratar a gente,
es prioritario, y pasa por la necesidad de esa férrea reforma financiera.
—Su segunda predicción refuerza la política de
austeridad de la UE.
—Se refiere a los eurobonos. Y sí, habrá que
apretarse aún más el cinturón. A España le interesa obtener el aval del Banco
Central Europeo, porque el tipo de interés al que tendremos que devolver la
deuda será menor que si nos lo prestan directamente a nosotros; a Alemania le
ocurre justo lo contrario, saldrá perjudicada. Por tanto, a cambio de los
eurobonos, Angela Merkel nos va a exigir ajustes aún más fuertes. Pero esto es
bueno, porque conduce a más Europa, refuerza la Unión. Es más, yo creo que
veremos a un único ministro de Finanzas en Bruselas dirigiendo a un portavoz en
cada uno de los países miembros.
—La creación de hispabonos, su tercera profecía,
espera verla cumplida este mes de mayo...
—Es cierto, vengo diciéndolo ya desde hace varios
meses. Los hispabonos no son otra cosa que la petición de las Autonomías
españolas de que las avale el Estado Central. Si el eurobono significa más
Europa, el hispabono significa más España, y esto a mi me gusta. Permite al Estado
dar un buen tirón de orejas a las Autonomías que se jactan de su independencia
y viabilidad económica, y luego ponen la mano como el resto para recibir ayuda
del Gobierno central.
—Se ha referido a la empresa española como la única
tabla de salvación en estos momentos. ¿Qué tipo de empresa puede hoy generar
empleo?
—No lo sé... si se refiere al sector, yo diría que
hay uno clarísimo en el que no podemos permitirnos la más mínima distracción:
el turismo, una de las grandes bazas de la economía española, genera más de
cincuenta millones de clientes al año. Una tienda que tuviera ese número de
clientes los trataría maravillosamente bien. Y luego está todo el tema de las
pymes: el otro día leí que más del 90% de las empresas españolas son pequeñas y
medianas empresas. Pongamos el caso de que hay un millón de pymes, si cada una
de ellas contratara a una persona reduciríamos en un millón el número de
desempleados... Pero para eso, de nuevo, hay que hacer fluir el crédito.
—¿Cree que el tipo de pyme que predomina en España,
la microempresa, puede plantearse la difícil conquista del mercado exterior?
—A ver, es mucho más fácil que lo haga General
Motors. Pero sí tienen alguna posibilidad, de hecho yo conozco algún ejemplo
concreto que ya lo está haciendo. Lo que está claro es que este tipo de empresa
necesita la ayuda de las Cámaras de Comercio o de la CEOE para poder dar ese
salto hacia el exterior y hacer una internacionalización a su medida. Muchas
veces, la primera barrera a la que se enfrentran es la necesidad de un cambio
de mentalidad.
—La pequeña empresa sobrevive a duras penas, y en la
grande ¿se abre la posibilidad de una oleada de ERES, una vez que se aclare la
letra pequeña de la reforma laboral?
—Sí, igual sí, pero desde mi punto de vista la
reforma laboral es algo secundario; insisto en que la gran reforma que se nos
viene encima es la del sector financiero... Y la del Estado de las Autonomías.
El modelo autonómico necesita un repaso fuerte, una definición clara de cuáles
son sus prioridades, ¡hay regiones que han tirado literalmente el dinero por la
ventana! Los hispabonos van en esa dirección; las posibles intervenciones en
alguna autonomía, también. El Gobierno tiene que poner fin de una vez por todas
a tanta tropelía económica.
—A la vista de los excesos griegos, ¿depende nuestro
futuro en la UE de lo que ocurra con Grecia?
—Grecia mintió para entrar en la UE, y lo hizo nada
menos que dirigida por Goldman Sachs. Yo creo que los griegos no tienen más
salida que la suspensión de pagos: borrón y cuenta nueva. Nuestro caso es
diferente, y aunque una posible salida de Grecia del euro plantea interrogantes
sobre nuestra permanencia, yo creo que España no llegará a ese extremo.
—¿Me aclara lo del banco malo? ¿Por qué suena a
«chanchullo» financiero?
—Todo lo que suena a «chanchullo» económico
probablemente lo es. Pero tengo que estudiar el tema, no sé, quizá hay alguna
fórmula válida... y eso que el BBVA yo diría que ya lo ha hecho.
http://www.abc.es/20120501/economia/abci-entrevista-leopoldo-abadia-empresa-201204301151.html
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Miedo me da, compañeros...



